La selección de México de Rafael Márquez arranca sin victorias tras el Mundial en casa
Los cuatro primeros partidos de Rafael Márquez al frente de México no han dado ninguna victoria. La Tri empató 1-1 con Colombia y 1-1 con Perú a finales de septiembre, y después perdió 3-0 ante Estados Unidos el 3 de octubre de 2026 y 2-0 ante Chile el 6 de octubre en el Memorial Coliseum de Los Ángeles. Son 2 goles a favor y 7 en contra.
Las cifras chocan con lo que vino antes. México se despidió del Mundial de 2026 tras caer 3-2 ante Inglaterra en octavos de final, después de encadenar cuatro victorias sin recibir gol. Márquez, cinco veces mundialista y asistente de Javier Aguirre desde agosto de 2024, fue nombrado el 8 de julio de 2026 para encabezar el ciclo hacia 2030. Heredó un equipo que acababa de ganar su grupo y de pasar cuatro partidos sin encajar en casa. La pregunta histórica es qué fue en realidad ese torneo y qué exige a quien llega después.
Un Mundial en casa y el mismo techo
México ha organizado o coorganizado la Copa del Mundo tres veces, y el techo apenas se ha movido. Tanto en 1970 como en 1986 el equipo alcanzó los cuartos de final, su mejor resultado en 18 participaciones, y no pasó de ahí. Italia lo derrotó 4-1 en 1970. Alemania Occidental necesitó una tanda de penaltis en 1986, tras un 0-0 en la prórroga, y la ganó 4-1.
| Torneo | Fase alcanzada por México | Último rival | Resultado |
|---|---|---|---|
| 1970 | Cuartos de final | Italia | Derrota 1-4 |
| 1986 | Cuartos de final | Alemania Occidental | 0-0, derrota 1-4 en penaltis |
| 2026 | Octavos de final | Inglaterra | Derrota 2-3 |
La línea de 2026 duele de otra manera. No quedó por debajo de las marcas de 1970 y 1986 porque el equipo fuera malo. Quedó por debajo habiendo lucido mejor de lo que nadie esperaba, con el primer puesto de grupo y una defensa que no encajó hasta que apareció Inglaterra. Aguirre dijo al despedirse que "vienen cuatro años muy buenos porque hay una base sólida". Esa frase es ahora la vara con la que se medirá a Márquez.
Lo que muestran los cuatro partidos
La ventana de septiembre y octubre nunca iba a ser una prueba limpia. Se jugó en Estados Unidos, lejos de los estadios mexicanos, contra tres selecciones sudamericanas y el anfitrión estadounidense, en un mes posterior a un torneo en el que se renuevan plantillas y los experimentos salen baratos. Aun así, la secuencia tiene una forma que vale la pena leer.
| Partido | Fecha | Resultado | Goleador de México |
|---|---|---|---|
| Colombia | Finales de septiembre | 1-1 | Gilberto Mora (62') |
| Perú | 29 de septiembre | 1-1 | Víctor Guzmán (49') |
| Estados Unidos | 3 de octubre | 0-3 | Ninguno |
| Chile | 6 de octubre | 0-2 | Ninguno |
Los dos empates se jugaron a remolque. Colombia marcó por medio de Luis Javier Suárez en el minuto 9 y Perú con Jairo Vélez en el 26, y México respondió cada vez después del descanso. Ante Estados Unidos el patrón cambió. Julian Hall marcó en el minuto 28, Cavan Sullivan en el 63 y Malik Tillman en el 86, y Mateo Chávez fue expulsado en el 67. Contra Chile, Maximiliano Gutiérrez anotó en el minuto 54 y Vicente Pizarro en el 65, en un partido en el que México creó ocasiones y no las convirtió.
ESPN recogió que Márquez atribuyó la derrota ante Estados Unidos a "errores terribles". Esa lectura encaja con toda la racha. Cuatro partidos son una muestra pequeña y los amistosos predicen poco, pero un equipo que encajó primero en los cuatro encuentros tiene una pregunta defensiva y de concentración que resolver antes que una ofensiva.
Qué significa para el ciclo de 2030
Márquez no necesita resultados en amistosos para conservar su puesto, y nadie debería esperar que la federación los trate como un veredicto. Lo que hace la racha es trasladar la conversación del torneo que terminó en julio al que empieza con las eliminatorias y el próximo ciclo mundialista. La cuestión tiene menos que ver con llegar al siguiente torneo que con el techo una vez que México esté allí.
Tres torneos en casa han dejado la misma lección. Jugar ante la propia afición, con el beneficio de estadios y condiciones conocidas, ha valido como mucho unos cuartos de final. La generación que llegue a 2030 jugará en campo neutral. Si la base que describió Aguirre resiste allí, con Mora y los jóvenes que emergieron en 2026 en el centro, es el verdadero asunto de los años de Márquez.
Nuestro veredicto es prudente. Una ventana sin victorias tras un Mundial en casa no es una crisis, y leerla así ignoraría cuántas cosas está pensado para probar un mes posterior a un torneo. Pero el patrón de ir por detrás en el marcador no sobrevivirá a un calendario oficial, y el técnico que pasó dos años como asistente de Aguirre sabe mejor que nadie cómo defendía aquel equipo cuando funcionaba.
Explora más en el archivo con los récords históricos de los Mundiales y la lista completa de Copas del Mundo.